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De siete a doce personas: por qué el grupo es un universo

Cada uno recibe una información que le es propia, participando a la vez en una dinámica que ilumina el conjunto.

Concretamente, ¿qué se hace en una jornada de taller?

Cada jornada de taller es un espacio donde la VIDA da las informaciones necesarias para poner nuestra Vida al día.

El tema trabajado, las meditaciones guiadas y codificadas, las palabras clave y después la enseñanza permiten pasar progresivamente de la VIDA a nuestra Vida sana.

Cada uno recibe una información que le es propia, participando a la vez en una dinámica que puede iluminar también al conjunto del grupo.

Cada uno recibe lo que le es necesario

En cada jornada de taller, las informaciones reveladas están adaptadas a cada uno de los participantes, según lo que su Vida pide actualizar en el presente.

Pero el trabajo no se limita a la experiencia individual.

Como cada participante aporta su propia respuesta al tema trabajado, el conjunto del grupo se convierte también en un espacio de lectura y de comprensión.

Una información recibida por uno puede así iluminar la comprensión de otro.

Cada uno trabaja su propio paso entre la VIDA y su Vida, participando a la vez en una dinámica colectiva.

Cada grupo es un Universo

Cada persona está asociada a su grupo, generalmente formado por 7 a 12 participantes.

Y cada grupo posee su propia dinámica.

Como dice el principio: «lo que se parece se junta».

Un grupo puede así tener una coloración particular: ciertos temas pueden estar más presentes, ciertas dimensiones de la Vida pueden pedir ser desarrolladas de manera más específica.

Cada uno llega con su propio perfil, su historia, sus fuerzas, sus fragilidades, sus preguntas y su nivel de evolución.

Pero cada uno se convierte también, para los otros, en una información viva.

Lo que se le explica a uno puede resonar en varios. Lo que uno vive puede iluminar la experiencia de otro. Las diferencias, las semejanzas y las complementariedades se convierten entonces en otras tantas ocasiones de revelación, de toma de conciencia y de ampliación.

Descubrimos así que no estamos solos.

Un grupo que se convierte en una familia de evolución

A lo largo de los encuentros puede crearse una atmósfera particular: una atmósfera de confianza, sencillez y sinceridad.

Cada uno puede experimentar progresivamente que existe simplemente porque ha nacido, sin tener que merecer su lugar: ya lo tiene. Se trata de ocuparlo plenamente, ni más ni menos, y de vivir desde ese lugar.

Las preferencias y afinidades pueden existir, por supuesto, pero ya no son el único criterio de relación. El compartir nos ejercita en ver al otro más allá de nuestras preferencias, reconociéndolo por lo que realmente es.

Es así como el Amor se activa, se expresa y se comparte: podemos conjugar verdaderamente el Verbo AMAR y dejar que su calor llegue al corazón de cada uno.

Esta calidad de presencia permite compartir con más verdad, autenticidad e intimidad, respetando a cada uno.

El grupo se convierte entonces, poco a poco, en una familia de evolución: un espacio donde cada uno puede evolucionar en su manera de ser, de vivir y de amar, y dejar emerger la Bella Per_Sona que es.

Salir de nuestra zona de confort

El grupo también nos invita a salir de nuestra zona de confort: atrevernos a manifestarnos, abrirnos a otras maneras de ser y encontrarnos con personas a las que, en otras circunstancias, quizá no nos habríamos acercado ni habríamos estado abiertos a conocer.

Lo que se comparte no disminuye: al contrario, fructifica, se multiplica y se convierte en abundancia. La aportación de cada UNO nutre al conjunto y puede convertirse en prosperidad para todos.

Compartir se convierte entonces en una forma de plenitud: cada uno recibe, cada uno aporta y cada uno contribuye a hacer crecer el conjunto.

El conocimiento se transmite, el Amor se multiplica y los dones se desarrollan: la diversidad se convierte en una riqueza para todos.

La justa danza de los Universos

En ChakraDiaGnosis®, un Universo designa a una persona o un espacio relacional que posee su propia dinámica, su propio funcionamiento y su propia energía.

Así, varios Universos coexisten y se articulan entre sí:

  • el Universo de cada persona;
  • el Universo de la pareja;
  • el Universo de la relación padres–hijo;
  • el Universo de los hermanos;
  • el Universo de la familia en su conjunto;
  • el Universo de la familia ChakraDiaGnosis®.

Cada Universo ha de existir plenamente, sin confundirse con los demás. La armonía no nace de su mezcla, sino de su justa relación, su respeto mutuo y su capacidad de cooperar.

Cada uno puede así ser plenamente él mismo y, al mismo tiempo, participar en un conjunto más amplio. La justa danza de los Universos permite a cada cual encontrar su lugar, desarrollar su Luz y contribuir naturalmente a la solidez, al equilibrio y a la evolución del conjunto.

La experiencia de uno puede servir a todos

Ahí reside también toda la riqueza de la experiencia del grupo. Cada uno puede progresivamente soltar ciertas defensas, mostrarse más tal como es y acoger la experiencia del otro sin tener que juzgarla, compararla o apropiársela.

Y hay algo más: todo lo que vemos, escuchamos y experimentamos verdaderamente está, por así decirlo, ya hecho; no tenemos que volver a hacerlo: ya ha sido realizado. Otros lo han vivido y realizado también para nosotros, y esa experiencia puede formar parte de nuestro propio programa.

Si pertenece al programa de alguien cercano, podemos llevarla como un PRESENTE que nos es dado para descargar, ofrecer y compartir.

Así, lo que uno vive y realiza no queda únicamente en él: puede convertirse en información, experiencia y PRESENTE para los demás.

Decir STOP al sufrimiento y SÍ a la VIDA

Las experiencias pueden ser muy diferentes, a veces cercanas, a veces incluso opuestas. Detrás de esas diferencias, algo nos reúne profundamente: el deseo de ser felices, de amar y de ser amados, pero también la necesidad de reconocer qué hacemos con el sufrimiento cuando se presenta en nuestra Vida — y saber, cuando es necesario, decirle STOP.

El grupo da entonces una fuerza particular para atreverse verdaderamente a decir STOP a lo que mantiene el sufrimiento y SÍ a la VIDA, respetando al mismo tiempo las elecciones, el ritmo y el camino de cada uno.

Se convierte así en un verdadero terreno de experiencia: ser uno mismo entre los otros, dejar que el otro sea él mismo y vivir juntos sin perder el propio lugar.

Poco a poco, las diferencias dejan de vivirse necesariamente como una amenaza o un obstáculo: pueden convertirse en una riqueza, un espejo y un punto de apoyo para la evolución de cada uno y del conjunto.

Para los grupos de trabajo, asociaciones y otros colectivos

ChakraDiaGnosis® puede utilizarse igualmente para iluminar las dinámicas de cualquier grupo reunido en torno a un proyecto, una actividad o una obra común: equipo de trabajo, asociación, colectivo, empresa, grupo de enseñanza, etc.

Los talleres: ajustar el equipo, el proyecto y su evolución

Las meditaciones codificadas y su descodificación permiten iluminar lo que necesita serlo, a medida que el grupo y su proyecto se desarrollan:

  • Cada persona y su lugar en el grupo: sus capacidades, sus dones, sus conocimientos, su energía y lo que puede aportar al colectivo;
  • El vínculo que une al grupo: el porqué, el hilo conductor y lo que da sentido a la obra común;
  • La articulación de las contribuciones: cómo cada uno puede ajustar su energía, sus talentos y sus conocimientos para que cada capacidad se utilice en su justa fuerza, en el lugar adecuado y en el momento adecuado, permitiendo a la vez que cada cual dé el paso siguiente en la continuidad del proyecto;
  • El proyecto en sí: su coherencia, su validez, lo que puede reforzarlo, las aportaciones y las interdependencias que lo nutren o lo influyen;
  • Su evolución en el tiempo: tener en cuenta lo que viene del pasado, lo que se vive en el presente y lo que se prepara para más adelante, para que el proyecto pueda adaptarse a la realidad presente sin perder su hilo conductor.

El objetivo no es que las personas busquen simplemente «funcionar juntas», sino que puedan acompañarse, complementarse y estimularse mutuamente, respetando el lugar, los conocimientos y la naturaleza de cada cual.

Como en una familia, cuando los distintos Universos encuentran su justa articulación, el grupo gana en coherencia, en fluidez y en potencia. Cada uno puede entonces dar lo mejor de sí mismo al servicio de la obra común, sin sustituir a los demás ni perder su propia identidad.

ChakraDiaGnosis® ayuda así a poner de manifiesto lo que permite a un grupo llegar a ser plenamente lo que está llamado a ser: cada uno en su justo lugar, cada don en su justa fuerza, y todos unidos por un mismo hilo conductor.