← Volver a Recursos

Los Universos: pareja, familia, equipo

Cada conjunto humano tiene su propia circulación de energía.

Los Universos: ser plenamente uno mismo y vivir juntos con justeza

Cada uno de nosotros es un Universo por derecho propio. Sin embargo, nunca vivimos solos: la pareja, la familia, las relaciones, los grupos de trabajo, las asociaciones y otros colectivos nos ponen continuamente en relación con otros Universos, hasta llegar a otros más amplios: la Humanidad, la Tierra y el propio Universo.

Formamos así parte de conjuntos cada vez más amplios, interdependientes y vivos, en los que participamos: nuestra manera de ser, de actuar y de amar contribuye a nutrirlos, al igual que nosotros, a su vez, somos nutridos por ellos.

Todo es interdependiente. Como las muñecas rusas, somos a la vez un Universo por derecho propio, estamos contenidos en Universos más amplios y, a nuestra vez, albergamos otros Universos. Cada uno existe en su singularidad y, al mismo tiempo, forma parte de un conjunto que, a su vez, se integra en otro mayor: del «yo» al «nosotros», de la pareja a la familia, de la familia a la Humanidad, de la Humanidad a la Tierra y de la Tierra al Universo.

En ChakraDiaGnosis®, un Universo designa a una persona o un espacio relacional que posee su propia dinámica, su propio funcionamiento y su propia energía.

Cuando dos o más personas se encuentran, no dejan de existir individualmente: aparecen nuevos Universos relacionales que vienen a articularse con los que ya existen.

Por lo tanto, no se trata ni de confundirse ni de vivir separados unos de otros, sino de encontrar la manera justa de ser plenamente uno mismo, entrar en relación y participar en conjuntos más amplios, respetando la singularidad de cada uno, la interdependencia que nos une y la obra común.

La pareja: hacer vivir, crecer y amar a tres Universos

Vivir en pareja no consiste en ser uno solo. Dos personas se encuentran, cada una con su naturaleza, su historia, su funcionamiento y su camino de VIDA. De su encuentro nace un tercer Universo: el de la pareja.

Progresivamente, la pareja puede conocerse mejor, comprenderse y acordarse, sin pedir a uno que desaparezca en beneficio del otro ni al «yo» que se disuelva en el «nosotros».

CCouple_coupe_otus de lumière arc-en-ciel

Puede así:

  • comprender mejor el funcionamiento de cada uno, sus fuerzas, sus fragilidades y su manera de estar en relación;
  • acoger al otro tal como es, en lugar de como quisiéramos que fuera;
  • reconocer las diferencias, las compatibilidades, las complementariedades y las misiones respectivas, para que cada uno pueda encontrar y ocupar su justo lugar, y que ambos puedan enriquecerse juntos;
  • transformar las dificultades en ocasiones de comprensión, de evolución y de crecimiento;
  • discernir lo que nutre el Amor y saber decir «stop» a lo que mantiene el no-amor;
  • estimularse mutuamente para llegar a ser mejores personas, más libres, más verdaderas y más vivas;
  • encontrar una manera de estar juntos más justa, más consciente y más respetuosa, donde cada uno pueda existir plenamente cuidando a la vez lo que los une;
  • reconocer y respetar los tres Universos que constituyen la pareja: el de cada uno de los miembros y el de la pareja misma.
Schema Couple et 3 Univers_IA

Estos tres Universos no se confunden: coexisten, se encuentran y se enriquecen mutuamente. Cada uno necesita su espacio, su expresión y su justo lugar.

La armonía no consiste, pues, en compartirlo todo, pensarlo todo o vivirlo todo de la misma manera, sino en acordar progresivamente esos tres Universos sin confundirlos ni separarlos.

Es en ese equilibrio vivo donde el «yo», el «tú» y el «nosotros» pueden crecer juntos, y donde la pareja puede convertirse en un espacio en el que cada uno evoluciona, en el que la relación madura y en el que el Amor encuentra progresivamente una manera más justa de tomar cuerpo en la vida cotidiana.

Couple et coupe

El otro revela nuestra capacidad de amar

De hecho, en lugar de decir solamente «te quiero», quizá sería más justo poder decir:

«Gracias a ti, tomo conciencia de mi propia capacidad de amar. Gracias por contribuir a activarla, a hacerla vibrar y a multiplicarla.»

El otro no nos da el Amor: puede revelarnos el Amor del que somos capaces. Por su presencia, por lo que despierta y hace vibrar en nosotros, podemos descubrir una capacidad de amar que nos pertenece y que no pide más que tomar mayor amplitud.

La relación se convierte entonces en un espacio donde cada uno puede amar más, dejar circular el Amor y hacerlo crecer, en uno mismo, hacia el otro y en ese tercer Universo que es la pareja.

Poco a poco, la pareja puede así dejar de querer cambiar al otro para revelar, en él como en uno mismo, la Bella Per_Sona que pide manifestarse.

Amour en rayonnement universel

AMAR: una fuerza que se regenera, se actualiza y se comparte

AMAR no se aprende: AMAR se vive.

El Amor vibrado, activado y amplificado gracias a la pareja no está destinado exclusivamente a ella. No se detiene en las fronteras de la relación: se actualiza en nuestra manera de vivir, de ofrecernos sin protagonismo y de estar presentes a la VIDA.

La pareja puede ser como una batería que se recarga: el Amor que cada uno activa en ella, hace circular, vibrar y multiplica, se convierte en una fuerza disponible para verterse allí donde estamos, con aquellos con quienes estamos y en aquello de lo que nos ocupamos en cada instante.

Así, amar a la pareja no nos aparta del mundo. Al contrario, puede amplificar nuestra capacidad de AMAR la VIDA: en nuestra familia, nuestras relaciones, nuestro trabajo, nuestras creaciones, nuestros compromisos y los gestos más sencillos del día a día.

AMAR es un regenerador. Nos vivifica y, cuando circula, se renueva, se actualiza y se comparte a través de nuestra manera de ser, de actuar y de cuidar la VIDA.

El Amor no se agota, pues, por ser compartido: se multiplica al circular.

La pareja puede entonces convertirse en una verdadera batería de Amor: un espacio vivo donde cada uno sostiene la evolución del otro y donde el Amor activado entre dos seres puede irradiar mucho más allá de ellos — hacia los hijos, la familia, los allegados, aquello de lo que se ocupan y la VIDA misma.

Los talleres y la pareja: caminar y evolucionar juntos

Cuando los miembros de la pareja caminan juntos en los talleres ChakraDiaGnosis®, el trabajo puede iluminar lo que se juega detrás de las reacciones, las emociones, las expectativas o las heridas.

El lenguaje de ChakraDiaGnosis® permite comprender mejor los funcionamientos respectivos, las complementariedades y las diferencias. Los malentendidos pueden así disiparse, los papeles aclararse y cada uno recuperar más fácilmente su justo lugar.

La pareja se convierte entonces en un verdadero lugar de experiencia y de evolución, donde cada uno puede sostener al otro para recuperar su Eje de Luz, manifestar su Deseo Profundo de Ser y dejar irradiar la Bella Per_Sona que ha venido a ofrecer al mundo.

La consulta: leer el perfil de la pareja

También es posible realizar una lectura de perfil de la pareja, estén presentes ambos miembros o no.

Esta lectura pone de manifiesto los funcionamientos respectivos, las complementariedades, las zonas de tensión, las expectativas implícitas y la manera en que cada uno participa en la dinámica de la relación.

Permite comprender mejor lo que une, lo que fragiliza y lo que pide evolucionar, para que cada uno pueda ocupar con más justeza su lugar y los tres Universos de la pareja puedan articularse mejor.

Schema Famille et 5  Univers_IA

La familia: una constelación de Universos

Con la llegada de un primer hijo, son 5 los Universos que coexisten y se articulan dentro de la familia.

Con la llegada de un segundo hijo, la familia cuenta ya con 7 Universos, con la aparición de un nuevo Universo: el de los hermanos.

Con la llegada de un tercer hijo, son 8 los Universos que coexisten y se articulan dentro de la familia.

Schema Famille et 7  Univers_IA

Están ahora el Universo de cada uno de los padres, el de la pareja, el de cada hijo y los distintos espacios relacionales que se crean entre ellos. Con varios hijos aparece igualmente el Universo de los hermanos, así como nuevas combinaciones relacionales.

Así, en una familia coexisten y se articulan varios Universos:

  • el Universo de cada persona;
  • el Universo de la pareja;
  • el Universo de la relación padres–hijo;
  • el Universo de los hermanos;
  • el Universo de la familia en su conjunto.

Cada miembro de la familia sigue siendo una persona por derecho propio, con su propio camino de VIDA, su manera de ser, su ritmo, sus dones, sus fuerzas y sus fragilidades.

Cada Universo necesita existir plenamente, sin confundirse con los demás. Necesita su espacio, su expresión y su intimidad: trabajo o estudios, actividades, relaciones, tiempo para recargarse y libertad de ser.

La armonía no viene, pues, de la mezcla de los Universos, sino de su justa relación, de su respeto mutuo y de su capacidad de cooperar.

La justa danza de los Universos

El arte de la vida familiar reside en esa justa danza de los Universos, donde nadie busca dominar, controlar ni vivir en lugar del otro.

Padres e hijos pueden ser profundamente distintos sin que esa diferencia constituya un error. Comprender esas diferencias permite discernir mejor quién es cada uno, qué viene a desarrollar, qué aporta a los otros y el lugar que está invitado a ocupar.

Cada uno puede entonces ser plenamente él mismo participando a la vez en un conjunto más vasto.

La justa danza de los Universos permite a cada uno encontrar su lugar, desarrollar su Luz y contribuir naturalmente al equilibrio y a la evolución del conjunto.

Las expectativas poco realistas pueden desdibujarse progresivamente y la familia convertirse en un lugar donde cada uno pueda crecer, sosteniendo a la vez la evolución de cada Universo, respetando lo probable, lo posible y el libre albedrío de cada cual.

Padres e hijos: crecer juntos

Los padres acompañan a sus hijos, pero la relación no funciona en un solo sentido: los hijos participan también en la evolución de sus padres.

Uno sigue siendo siempre el hijo de sus padres, sea cual sea su edad, igual que seguimos siendo siempre los padres de nuestros hijos. Los papeles evolucionan, las relaciones maduran, pero los vínculos siguen invitándonos a crecer en el Amor y a encontrar nuestro justo lugar para que cada uno pueda iluminar naturalmente lo que necesita serlo.

En ChakraDiaGnosis®, ¡un «hijo» puede así tener 30, 40, 50 o 60 años y más!

Los talleres: vivir esta evolución en familia

Padres e hijos, hermanos y hermanas y varias generaciones de una misma familia pueden participar en los talleres ChakraDiaGnosis®.

Los talleres permiten en particular comprender mejor los papeles de cada uno, las diferencias de funcionamiento, los vínculos que los unen y lo que cada cual puede venir a revelar o a poner en movimiento en los otros.

Edad mínima para participar en los talleres: 12 años. No obstante, la edad es solo una referencia: la participación depende ante todo de la madurez del niño, de su capacidad para comprender lo que se propone y para desenvolverse en un grupo compuesto principalmente por adultos.

Es fundamental que ese paso venga del niño y que tenga verdaderas ganas. Su participación se hace con el acuerdo de ambos padres o representantes legales y con la presencia de al menos uno de ellos durante los talleres.

La consulta: comprender y acompañar mejor a su hijo / hija

La lectura de perfil puede ser una ayuda valiosa para acompañar a un niño / una niña respetando lo que es profundamente.

Permite en particular comprender mejor:

  • su manera de ser;
  • sus necesidades y su ritmo;
  • sus fuerzas, sus fragilidades y sus capacidades;
  • su manera de reaccionar, de comprender, de actuar y de amar;
  • las particularidades de su camino de VIDA;
  • la Bella Per_Sona que ha venido a manifestar.

Esta comprensión permite ajustar con más justeza la educación, los límites, la autoridad, los ánimos y las responsabilidades que se confían al niño. Ayuda a discernir lo que pide ser sostenido, canalizado, aceptado o simplemente respetado.

El proceso no consiste en encerrar al niño en una definición, sino en evitar en lo posible las proyecciones, las comparaciones y los malentendidos para permitirle crecer según su propia naturaleza.

Los padres recuperan entonces su papel de tutores: acompañar con firmeza, discernimiento y benevolencia la eclosión de la Bella Per_Sona que su hijo ha venido a ofrecer al mundo.

Educar a un niño no es enseñarle a llegar a ser alguien, sino acompañarlo para que pueda llegar a ser plenamente quien ya es en profundidad.

Los grupos de trabajo, asociaciones y otros colectivos

El principio de los Universos no se detiene ni en la pareja ni en la familia.

ChakraDiaGnosis® puede iluminar igualmente las dinámicas de cualquier grupo reunido en torno a un proyecto, una actividad o una obra común: equipo de trabajo, asociación, colectivo, empresa, grupo de enseñanza, etc.

Cada persona constituye su propio Universo y, de su reunión, nace también el Universo del grupo, con su razón de ser, su dinámica, su historia y su evolución.

Lo que está en juego es entonces permitir a cada uno ocupar su justo lugar sin perder su identidad, contribuyendo a la vez realmente a lo que los reúne.

Los talleres: ajustar el equipo, el proyecto y su evolución

Las meditaciones codificadas y su descodificación permiten iluminar lo que necesita serlo a medida que el grupo y su proyecto se desarrollan:

  • Cada persona y su lugar en el grupo: sus capacidades, sus dones, sus conocimientos, su energía y lo que puede aportar al colectivo;
  • El vínculo que une al grupo: el porqué, el hilo conductor y lo que da sentido a la obra común;
  • La articulación de las contribuciones: cómo cada uno puede ajustar su energía, sus talentos y sus conocimientos para que cada capacidad se utilice en su justa fuerza, en el lugar adecuado y en el momento adecuado;
  • El proyecto en sí: su coherencia, su validez, lo que puede reforzarlo, así como las aportaciones y las interdependencias que lo nutren o lo influyen;
  • Su evolución en el tiempo: lo que viene del pasado, lo que se vive en el presente y lo que se prepara para más adelante, para que el proyecto pueda actualizarse sin perder su hilo conductor.

El objetivo no es simplemente «funcionar juntos», sino poder acompañarse, complementarse y estimularse mutuamente, respetando el lugar, los conocimientos, los dones y la naturaleza de cada uno.

Cuando los distintos Universos encuentran su justa articulación, el grupo gana en coherencia, fluidez y potencia. Cada uno puede dar lo mejor de sí mismo al servicio de la obra común, sin sustituir a los demás ni perder su propia identidad.

ChakraDiaGnosis® ayuda así a poner de manifiesto lo que permite a un grupo llegar a ser plenamente lo que está llamado a ser: cada uno en su justo lugar, cada don en su justa fuerza y todos unidos por un mismo hilo conductor.

Las consultas para un grupo: comprender mejor a las personas y sus interacciones

También puede realizarse una consulta de lectura de perfil para varios miembros de un mismo grupo.

Aquí, la lectura se centra principalmente en las personas y sus relaciones: sus funcionamientos individuales, sus capacidades, sus dones, sus complementariedades, sus diferencias y las eventuales zonas de tensión.

Ayuda a cada uno a identificar mejor lo que aporta al grupo, cómo funciona con los demás y cómo pueden articularse mejor las distintas energías.

Puede así favorecer un uso más justo de las capacidades de cada cual y unas relaciones de trabajo más sanas, más fluidas y más eficaces.

En este marco, la consulta no trata directamente sobre el proyecto en sí: ilumina ante todo a las personas y la manera en que sus Universos pueden articularse mejor dentro del colectivo.

Del Universo individual al Universo común

Pareja, familia o grupo: el principio sigue siendo el mismo. Estar juntos no exige volverse idénticos, confundirse ni renunciar a lo que somos.

Se trata más bien de permitir a cada Universo existir, ocupar su justo lugar y ofrecer lo que lleva, reconociendo a la vez los Universos nuevos que nacen del encuentro.

Entonces, el «yo» no desaparece en el «nosotros» y el «nosotros» ya no amenaza al «yo».

Cada uno puede ser plenamente él mismo, enriquecerse con la diferencia del otro y contribuir a algo más vasto que él.

Quizá ahí esté todo el arte de la justa danza de los Universos: no vivir en lugar del otro, no pedirle que viva en el nuestro, sino hacer circular, crecer e irradiar la VIDA entre nosotros.