← Volver a Recursos

Luz viva, luz muerta

No hay mezcla entre las dos: es una o la otra.

Verificar si la VIDA circula

A partir del tema trabajado y de las palabras clave, vamos también a verificar si la VIDA circula.

Se vuelve entonces posible discernir si nuestras palabras, nuestros pensamientos o nuestras maneras de actuar corresponden a una Luz Viva o a una Luz Muerta.

Luz Viva: la VIDA circula.

El interruptor está en posición de continuidad de VIDA.

El libre albedrío del Ego puede entonces ponerse al servicio de la VIDA, que busca encarnarse lo mejor posible en lo probable y lo posible del presente de la persona, para que pueda realizarse como Bella Per_Sona.

El trabajo del Ego consiste entonces en mejorar, ajustar y profundizar lo que está vivo, hasta tender hacia su perfección.

Luz Muerta: la VIDA no circula.

El interruptor está en modo de separación con nuestra Luz.

A partir de esa separación, puede crearse un globo de ilusión sobre el interruptor: un montaje que nos da la impresión de avanzar, cuando en realidad estamos desviados del camino de VIDA.

Se instala entonces un camino paralelo.

Podemos seguir actuando, construyendo, buscando, e incluso convenciéndonos de que avanzamos en la Luz. Sin embargo, el contacto con la VIDA está interrumpido.

Estamos entonces en un punto muerto: el camino de VIDA se detiene mientras no se restablezca el contacto.

No hay mezcla entre Luz Viva y Luz Muerta

La meditación codificada permite discernir lo que está vivo y lo que está muerto.

Es lo uno o lo otro: no existe mezcla entre ambas.

Esta distinción permite no dedicar nuestra energía a querer transformar lo que ya no está vivo.

Permite, al contrario, reconocer lo que está realmente vivo y darle el espacio necesario para seguir evolucionando.